
Nos conociamos de la red y de la calle, de la calle antes, creo. Hacia tiempo que no nos cruzabamos, ni en la red, ni en la calle y aparecio justo ahi. Estaba con dos amigos y charlaba concentrada, con uno de los flacos especialmente, al que cada tanto le robaba pitadas. Soltaba el humo con un aire seductor mirando al flaco que no fumaba, asi que decidi esperar. Adentro sonaba una banda intrascendente.
Yo sabia, y ella tambien, calculo, que nos ibamos a encontrar. Y yo seguia con esa cosa terca de negarme a las citas. En el momento que el flaco que no fumaba se paro se me acelero un poco el pulso, me imaginaba el desenlace, y efectivamente asi fue. La conversación se fue apagando de a poco. Y ahi me vio. El flaco encendio otro cigarrillo pero ella dejo de pedirle pitadas y sin su colaboracion los invadio un silencio incomodo. Hubo un pequeño destello en el aire cuando se acerco el no-fumador a buscar a su amigo, una sonrisita histerica, y cuando los dos se fueron se quedo seria un segundo y me saludo.
(imagen robada alegremente de la red)
ahhh qué buen comienzo! cuántas partes faltan para la mala cogida??
ResponderSuprimiruh no, la historia es larga, se terminan casando
ResponderSuprimirpodemos saltear las hojas hasta llegar a la mala cogida?
ResponderSuprimirdame el chanwi de leer la segunda parte, sino te gusta, te aviso cuando van a los bifes
ResponderSuprimirnoo siga siga, con detalles que es lo que más entretiene, una mala cogida nunca paga...
ResponderSuprimirel submundo de los fumadores es incomprensible para los no fumadores.
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