Cuando saliamos se bajaban de la camioneta de un petrolero las hermanas Aspizio duras como un paquete de pastillas y muy producidas, las tres en cuero negro. Las dos mas chicas eran bellisimas y la mas grande horrible. Ella las miro y dijo bajito "La casa de Bernarda Alba recargada". Despues, sin caer en ponernos un aviso en la frente de disponibles, o peor aun, necesitados, nos dimos a entender con lo que hablabamos precisamente que estabamos disponibles y casi necesitados, yo mas que ella me parece. En un momento nombro a alguien y uso la palabra novio, con un tono que queria decir "un amante que no frecuento mucho".
Llegamos a la puerta de la casa y pense un segundo en esa cosa pueblerina de tratar de robarle unos besos sabiendo que no iba a pasar nada mas. Y hablamos un ratito mas demorando la despedida. Hasta que, sin mayores preambulos, me dijo "tengo un vino, ¿queres pasar?".
la quinta parte, ya!!
ResponderSuprimir¡esaaaa!
ResponderSuprimirLo de la cosa pueblerina de tratar de robar besos, mencanto!
ResponderSuprimirSalud!
la quinta parte se va a llamar "teneme el nene teresa que voy a bailar esta pieza"
ResponderSuprimirno si se te lo choreaste de algun lado pero esta buenisimo!
ResponderSuprimirrixone
no rizz querido, ahora soy un escritor porno chic
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